Creemos en una Universidad abierta al mundo, que no vive de espaldas a la sociedad, sino que dialoga con ella, aprende y contribuye a ella. Una Universidad que genera conocimiento, pero que también inspira, conecta y transforma porque cree en el poder de su transferencia. Ésta es la Universidad que queremos ayudar a construir. Y ésta es también la razón de ser de AmicsUAB: crear puentes entre el mundo académico y la sociedad, facilitar encuentros que de otra forma difícilmente se producirían e impulsar alianzas capaces de generar oportunidades compartidas. Nuestros valores expresan la forma en que entendemos este compromiso.
Las grandes oportunidades casi nunca nacen en solitario. A menudo aparecen cuando personas que provienen de mundos distintos deciden escucharse, compartir una idea o empezar un proyecto conjunto.
En AmicsUAB trabajamos para que estos encuentros sean posibles. Conectamos la Universidad con la sociedad y ponemos en relación a personas, empresas, instituciones y entidades que pueden aportarse conocimiento, experiencia y nuevas miradas. Porque cuando los vínculos tienen sentido, una conversación puede convertirse en una colaboración e inquietud compartida, en un proyecto.
Formar parte de AmicsUAB significa implicarse en la Universidad, pero también en la realidad social que le rodea. No nos interesa observar los retos desde la distancia, sino contribuir a darles respuesta desde el conocimiento, la reflexión y la capacidad de generar alianzas.
Este compromiso nos lleva a impulsar iniciativas con retorno social, escuchar las necesidades del territorio y trabajar junto a las personas y organizaciones que comparten la voluntad de contribuir al bien común.
El conocimiento sólo crece cuando se comparte, y AmicsUAB existe gracias a todas aquellas personas que deciden ofrecer una parte de lo que saben, de lo que han vivido o de lo que pueden aportar.
Investigadores que acercan su investigación a la ciudadanía, profesionales que comparten experiencia, socios y voluntarios que dedican tiempo al proyecto, empresas que aportan recursos u abren nuevas posibilidades. En esta suma de aportaciones existe una generosidad a menudo discreta, pero esencial: la que permite que las ideas circulen, que las oportunidades lleguen más lejos y que el beneficio no sea sólo individual, sino compartido.
Para nosotros, la excelencia no tiene que ver con el elitismo ni con una idea inalcanzable de perfección. Tiene que ver con el rigor, la responsabilidad, el respeto por el trabajo bien hecho y con el deseo de hacer mejores a los demás para que nosotros progresemos.
Procuramos escuchar antes de decidir, actuar con honestidad, cuidar los procesos y revisar lo que hacemos para seguir mejorando. Detrás de cada actividad, de cada proyecto y de cada colaboración existe la voluntad de estar a la altura de la confianza que las personas y las organizaciones depositan en AmicsUAB.
En AmicsUAB conviven trayectorias, generaciones, disciplinas y formas diversas de entender el mundo. Esta diversidad no es sólo una característica de nuestra comunidad: es una de sus principales fortalezas.
Queremos favorecer espacios abiertos, inclusivos y libres de cualquier discriminación, donde las diferencias amplíen la mirada y enriquezcan el diálogo. Sabemos que escuchar a otras voces nos ayuda a formular mejores preguntas y también a construir respuestas más creativas, más justas y más útiles para el conjunto de la sociedad.
No queremos que el conocimiento se quede encerrado en un aula, en una publicación o en una conversación entre especialistas. Queremos que circule, que llegue a nuevos espacios y que pueda traducirse en decisiones, proyectos y transformaciones concretas.
Por eso no medimos el éxito sólo por el número de actividades que organizamos, sino también por lo que éstas son capaces de generar: nuevas conexiones, aprendizajes, oportunidades, cambios de mirada o soluciones que mejoren la vida de las personas y de los territorios. Ésta es la huella que buscamos.
La relación con la Universidad no acaba necesariamente cuando finalizan los estudios o cuando cambia una etapa profesional. Hay vínculos, experiencias y formas de entender el mundo que siguen formando parte de nosotros a lo largo de la vida.
AmicsUAB quiere mantener vivo ese sentimiento de pertenencia, pero también ampliarlo. Abrir la comunidad a todas aquellas personas, empresas e instituciones que comparten los valores de la UAB y quieren contribuir a su entorno.
Porque formar parte de una comunidad no es sólo reconocer de dónde venimos. Es saber que todavía tenemos cosas por compartir, proyectos por construir y camino por recorrer juntos.